Redacción Emisario

Un socavón de aproximadamente un metro de diámetro y profundidad, junto con el deterioro del pavimento, representa un riesgo para conductores en la carretera México‑Toluca, tramo San Mateo Atenco‑Lerma, especialmente en la lateral con dirección a Ciudad de México.

Automovilistas han reportado que la acumulación de agua de hasta 10 centímetros dificulta la visibilidad del hundimiento, aumentando el riesgo de accidentes. Tan solo el martes 16 de septiembre, al menos dos camiones uno de transporte foráneo y otro de la empresa Estrella de Noroeste, cayeron en el socavón.

Aunque la Junta de Caminos del Estado de México realizó trabajos de bacheo el 11 de septiembre tras denuncias ciudadanas, cinco días después la vía volvió a presentar hundimientos y anegaciones, evidenciando que las reparaciones temporales no han sido suficientes.

Los conductores señalan que existe confusión sobre la responsabilidad del mantenimiento: mientras algunos aseguran que corresponde al municipio, otros indican que es responsabilidad estatal. La falta de una solución definitiva pone en riesgo la seguridad de los usuarios y afecta la movilidad diaria en este importante tramo carretero.

Vecinos y automovilistas hacen un llamado a las autoridades para implementar reparaciones permanentes, mejorar el drenaje y definir responsabilidades, a fin de prevenir accidentes y daños materiales mayores.

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