Redacción Emisario
La tragedia en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, continúa dejando dolor. La noche del 16 de septiembre, falleció Fernando Soto Munguía, chofer de la pipa de gas LP que explotó el pasado 10 de septiembre de 2025, tras permanecer varios días hospitalizado con quemaduras en el 90% del cuerpo.
El conductor había sido trasladado al Hospital de Traumatología “Victorio de la Fuente Narváez”, donde permanecía en estado crítico. Su deceso elevó a 19 la cifra de víctimas fatales en ese momento y, con los decesos posteriores, el saldo asciende ya a 20 personas muertas.
La pipa, que transportaba alrededor de 49 mil 500 litros de gas, volcó y estalló en una de las vialidades más transitadas de la Ciudad de México. El siniestro dejó también 31 personas hospitalizadas y al menos 33 pacientes dados de alta.
Las investigaciones oficiales señalan que la explosión pudo deberse a exceso de velocidad o a una posible ruptura del tanque tras un impacto. Autoridades también analizan posibles irregularidades en permisos y mantenimiento de la unidad.
Familiares de las víctimas exigen justicia y un mayor control en el transporte de materiales peligrosos para evitar que una tragedia de esta magnitud vuelva a repetirse.