Redacción Emisario

La apertura de la nueva sede de la Embajada de Estados Unidos en la colonia Irrigación, alcaldía Miguel Hidalgo, ha generado malestar entre los vecinos, quienes reportan graves afectaciones en movilidad, ambiente y calidad de vida desde la etapa de construcción y ahora con el inicio de sus operaciones consulares. La embajada, ubicada en Presa Angostura 225, comenzó a atender trámites a finales de noviembre de 2025, aumentando significativamente el flujo de personas y vehículos en una zona tradicionalmente tranquila.

Uno de los principales problemas señalados es el incremento del tráfico vehicular en las calles de la colonia, que se ha vuelto caótico y en ocasiones casi imposible para automovilistas y peatones. La llegada diaria de cientos de personas para realizar trámites consulares genera congestionamientos que afectan las rutinas y desplazamientos de los residentes, quienes además sufren la saturación de banquetas y espacios públicos debido a las largas filas afuera de la embajada.

Los vecinos también recuerdan que desde la construcción se manifestaron preocupaciones ambientales, especialmente por la tala de árboles, un punto que provocó protestas y demandas de restitución por parte de las autoridades. Sin embargo, denuncian que los compromisos gubernamentales para mitigar el impacto, como la reforestación y la creación de un parque, no se han cumplido plenamente.

Finalmente, la comunidad acusa falta de consulta real y un “engaño” durante la aprobación del proyecto, ya que no se tomó en cuenta la magnitud de la embajada, catalogada como una de las más grandes del mundo. A pesar de que la sede ya opera con normalidad, los vecinos insisten en que la alcaldía Miguel Hidalgo y el Gobierno de la Ciudad de México deben atender las afectaciones y dar seguimiento a los compromisos ambientales y urbanos pendientes.

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