Redacción Emisario
Paola Mejía exige justicia por el asesinato de su madre, María Enedelia García, y por el secuestro que asegura haber sufrido a manos de su expareja, Kevin Guerrero Torres, quien fue liberado en noviembre de 2025 por falta de pruebas, pese a que anteriormente había sido sentenciado a 62 años de prisión por homicidio calificado. El caso ocurrió en Ixtapaluca, Estado de México, en mayo de 2023 y actualmente la familia busca que sea revisado nuevamente por las autoridades.
De acuerdo con el relato de Paola, el 5 de mayo de 2023 su expareja la sometió, la esposó y la mantuvo privada de la libertad durante 19 días. Durante ese periodo, asegura que fue trasladada entre distintos lugares, primero en el Estado de México y posteriormente a Tepic, Nayarit, donde finalmente logró pedir ayuda a policías. Mientras permanecía retenida, su familia buscaba a su madre, quien había desaparecido de su domicilio en Ixtapaluca.
El 24 de mayo, después de que Paola logró alertar a policías en Tepic, sus hermanos acudieron a la vivienda de Enedelia y encontraron su cuerpo enterrado en el patio, debajo de un tinaco. La autopsia estableció que la mujer murió a consecuencia de una hemorragia interna provocada por una herida de arma punzocortante en el corazón y que presentaba diversas lesiones defensivas y una fractura de cráneo. Aunque inicialmente el caso fue considerado feminicidio, posteriormente fue reclasificado como homicidio calificado.
Paola sostiene que existen elementos suficientes para responsabilizar a Kevin por la muerte de su madre y pide que el caso sea reabierto y revisado por una autoridad federal. La familia también denuncia presuntas irregularidades, amenazas y posibles actos de corrupción durante la investigación. Mientras tanto, Paola cuenta con medidas de protección y asegura temer por su seguridad y la de sus familiares.