Redacción Emisario
Un husky siberiano de tres años se convirtió en el primer perro en México que recibirá una pensión alimenticia tras la separación de sus dueños.
La resolución determina que uno de los propietarios deberá aportar una pensión destinada a cubrir los gastos de alimentación, atención veterinaria y demás cuidados necesarios para garantizar el bienestar del animal.
Este caso es un importante precedente en materia de bienestar animal, ya que reconoce la responsabilidad compartida de los dueños sobre el cuidado de una mascota, incluso después del fin de su relación.
Especialistas señalan que decisiones como esta reflejan la evolución del sistema jurídico mexicano, que cada vez otorga mayor relevancia a la protección de los animales de compañía y a su calidad de vida.