Redacción Emisario
La Universidad Nacional Autónoma de México ha comenzado a dar pasos firmes para integrar la inteligencia artificial en su modelo educativo, con el objetivo de que docentes y estudiantes aprendan a utilizarla de manera cotidiana, ética y estratégica. La institución ya trabaja en lineamientos internos que permitan regular y estandarizar su uso dentro de las aulas.
De acuerdo con el rector Leonardo Lomelí, la universidad impulsa la creación de un consejo especializado que busca homologar políticas sobre el uso de esta tecnología, incluyendo su aplicación en la docencia, la evaluación y la inversión en herramientas digitales. La apuesta no es prohibir la IA, sino incorporarla como una herramienta que fortalezca el aprendizaje y el trabajo académico.
El cambio también obligará a replantear la forma en que se evalúa a los estudiantes. Entre las alternativas que se analizan están las evaluaciones orales o trabajos que integren el uso de inteligencia artificial de forma crítica, dejando atrás modelos tradicionales basados en la memorización.
En paralelo, la UNAM ya ha impulsado iniciativas como la creación de un consejo coordinador de IA para regular su uso en las aulas, así como el desarrollo de competencias digitales en la comunidad universitaria.
El mensaje es claro: la inteligencia artificial no es una amenaza que deba evitarse, sino una realidad que debe entenderse y aprovecharse. La universidad apuesta por formar estudiantes capaces de usarla como una herramienta de apoyo, sin sustituir el esfuerzo propio, en un contexto donde la tecnología ya forma parte del presente educativo.