Redacción emisario

México y Estados Unidos formalizaron un plan técnico para fortalecer la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo, bajo el marco del Tratado de Aguas de 1944. Este acuerdo surge tras meses de negociaciones para resolver el déficit acumulado y responder a la sequía que afecta la zona fronteriza.

Asimismo se garantizó la entrega de una cantidad mínima anual convenida entre ambos países, 431.7 millones de metros cúbicos, de acuerdo a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos previstos en el Tratado, priorizando el abastecimiento para consumo humano y producción agrícola.

El secretario de Estado, Marco Rubio, junto a la Secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, dieron un comunicado en donde mencionan que la renovación del pacto por los próximos cinco años incluye también un plan para que México salde toda la deuda de agua pendiente acumulada durante el ciclo anterior, de casi 1,000 millones de metros cúbicos.

El Gobierno de México reafirma su compromiso con el Tratado de Aguas de 1944 como un instrumento que salvaguarda los intereses nacionales, así como con la protección de las actividades productivas y agrícolas en territorio nacional.

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