Redacción Emisario
En la primaria Benito Juárez, ubicada en Ayometla, Tlaxcala, un grupo de padres de familia denunció que los estudiantes de tercer grado fueron obligados a limpiar los salones de primero y segundo año. De acuerdo con su versión, esta tarea fue instruida directamente por la directora del plantel, mientras que el intendente presuntamente “solo andaba bailando” sin realizar sus funciones de limpieza.
Los padres que presentaron la queja aseguraron que estas acciones representan un abuso de autoridad, pues consideran que los menores no deben asumir responsabilidades que corresponden al personal escolar.
Señalaron además que la situación refleja una mala administración interna y responsabilizan a la directiva por permitir que los alumnos realicen trabajos que no les corresponden.
Algunos padres señalaron que no ven problema en que los estudiantes aprendan a mantener el orden y la higiene en su entorno, siempre que no se les asignen tareas pesadas, riesgosas o que rebasen su capacidad.
Esta diferencia de opiniones ha generado un intenso debate dentro de la comunidad escolar, donde se discute hasta qué punto estas actividades pueden considerarse parte de la formación y dónde comienza el abuso
La controversia ya alcanzó a las autoridades educativas, pues los inconformes han solicitado que la Secretaría de Educación del estado aclare si hubo abuso o simplemente una mala organización de las funciones dentro de la primaria.
También pidieron que se verifique el desempeño del intendente, cuya aparente falta de responsabilidad habría provocado que los niños fueran quienes asumieran las labores de limpieza.