Redacción Emisario
La inundación del rastro TIF de Grupo Kowi, en Navojoa, Sonora, provocó la suspensión de operaciones y encendió las alertas dentro del sector porcino. La planta procesa alrededor de 2 mil 500 cerdos diariamente y, de acuerdo con reportes de productores, unos 2 mil 500 animales permanecían a la espera de ser procesados.
La contingencia también puso bajo evaluación aproximadamente 3 mil toneladas de carne almacenada, cuya condición deberá ser determinada mediante inspecciones sanitarias. Además, se reportaron afectaciones en granjas porcícolas de Empalme y Guaymas, principalmente por daños en los accesos.
La Organización de Porcicultores Mexicanos (OPORMEX) solicitó la intervención de las autoridades para atender el desalojo del agua, restablecer electricidad y accesos, realizar la evaluación sanitaria y, en caso necesario, canalizar animales hacia otros rastros autorizados. La planta representa además una fuente importante de empleo para la región, con alrededor de 2 mil 700 puestos de trabajo directos.