Redacción Emisario
Las iglesias católicas instalan “Buzones de Paz” para recibir información anónima que contribuya a la localización de personas desaparecidas en México.
Los espacios son facilitados por la Iglesia, mientras que las familias y colectivos buscadores se encargan de abrir los buzones, revisar la información y verificar los datos recibidos.
A diez días de iniciada la estrategia, se contempla su instalación en todas las parroquias del país. El buzón permanecerá sin una fecha definida para su retiro, siempre que exista un colectivo o familia buscadora que mantenga la revisión de la información.
Monseñor Héctor Mario Pérez, secretario general del Episcopado Mexicano, informó que la iniciativa ya ha generado buenos resultados. En la zona del Ajusco se recibió información que permitió localizar a algunas víctimas, mientras que en la Catedral de Zacatecas también se obtuvieron datos positivos.
“Quizá alguien sabe algo y tiene miedo de hablar; quizá conoce un dato que considera pequeño o poco importante. Estos buzones ofrecen un espacio seguro y anónimo para que esa información pueda llegar y contribuir a una búsqueda”, señaló.
Hasta mayo de este año, en México se contabilizaban alrededor de 134 mil personas desaparecidas y no localizadas.
El representante de la Iglesia llamó a la población a actuar con solidaridad y sensibilidad, aportando información que pueda ayudar en la búsqueda.
“Mientras haya desaparecidos, la paz no es posible, porque las familias no pueden sanar”, informó.