Redacción Emisario

Un insólito caso ocurrido en el área metropolitana de Phoenix, Arizona, ha causado conmoción luego de que un bebé de 18 meses fuera declarado muerto en un hospital y, casi seis horas después, fuera encontrado con vida en la morgue por personal del servicio forense.

De acuerdo con la información difundida por las autoridades, el menor había sido rescatado de una piscina tras un accidente durante una reunión familiar y trasladado de emergencia a un hospital, donde un médico certificó su fallecimiento luego de intentar reanimarlo. Sin embargo, familiares, una enfermera e incluso agentes de policía señalaron que el pequeño aún mostraba signos de vida, aunque estos fueron atribuidos a respiración agónica.

Horas más tarde, cuando personal de la Oficina del Médico Forense acudió para realizar el procedimiento correspondiente, descubrió que el bebé seguía respirando. De inmediato fue trasladado en helicóptero al Phoenix Children’s Hospital, donde recibió atención especializada y posteriormente fue dado de alta. De acuerdo con su familia, el menor no presenta daños cerebrales permanentes y continúa bajo vigilancia médica.

El caso abrió una investigación para determinar si existieron fallas en los protocolos médicos que llevaron a declarar muerto al menor. Paralelamente, la Fiscalía del Condado de Maricopa analiza posibles cargos por presunta negligencia contra los padres, relacionados con las circunstancias en las que ocurrió el accidente. Las investigaciones continúan para esclarecer tanto la actuación del personal médico como los hechos que derivaron en el incidente.

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