Redacción Emisario

A pocos días de los preparativos rumbo al Mundial 2026, la Ciudad de México comenzó a llenarse de imágenes, murales y decoraciones inspiradas en el ajolote, uno de los símbolos más representativos del país. Estaciones, espacios públicos y campañas visuales han adoptado la figura del anfibio como parte de la identidad cultural que busca proyectar la capital ante el mundo.

Sin embargo, detrás de la colorida “ajolotización” de la ciudad, especialistas advierten una realidad alarmante: el ajolote mexicano se encuentra en peligro crítico de desaparecer en su hábitat natural de Xochimilco. Investigadores y ambientalistas señalan que la contaminación, la urbanización y la pérdida de ecosistemas han reducido drásticamente la población silvestre de esta especie única.

Además, activistas criticaron que la imagen del ajolote esté siendo utilizada como emblema turístico mientras continúan las afectaciones ambientales en los canales de Xochimilco. Organizaciones ambientales calificaron la estrategia como una contradicción entre la promoción cultural y la falta de acciones suficientes para garantizar la supervivencia real de la especie.

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