Redacción Emisario
El operativo “Última Milla” implementado por el Gobierno de la Ciudad de México durante la reapertura del Estadio Banorte se desarrolló con cierres viales, accesos controlados y la participación de alrededor de 10 mil elementos de seguridad.
Previo al partido amistoso entre México y Portugal, las inmediaciones del estadio registraron una fuerte concentración de personas, con calles y accesos abarrotados. Elementos de seguridad solicitaron boletos para permitir el ingreso, aunque algunos aficionados lograron acercarse sin entrada.
El servicio especial del Tren Ligero desde Tasqueña al estadio también generó momentos de confusión, ya que a los usuarios se les pidió mostrar boletos antes de ingresar, lo que provocó aglomeraciones en los torniquetes.
Además, comerciantes informales fueron retirados horas antes del encuentro, lo que generó inconformidad entre quienes señalaron pérdidas económicas tras la prohibición de vender en la zona.
Durante el operativo, autoridades reportaron la detención de varias personas por reventa de boletos.
En medio del evento, se registró la muerte de un hombre de 27 años al interior del estadio. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el aficionado, presuntamente en estado de ebriedad, cayó desde un nivel superior tras intentar descender, lo que le provocó la muerte.