Redacción Emisario

La presencia del gusano barrenador en el sur del Estado de México comienza a generar preocupación entre productores del sector ganadero, luego de que los casos confirmados pasaran de uno a siete en municipios como Tlatlaya y Amatepec. De acuerdo con ganaderos de la región, la afectación se ha detectado principalmente en bovinos, aunque no se descarta que el parásito pueda extenderse a otras especies o localidades cercanas.

El primer caso se registró el pasado 3 de enero en una cabra en Tlatlaya, pero en los días posteriores se identificaron nuevos contagios, lo que confirmó el avance del problema. Productores locales señalan que la llegada del gusano era previsible, debido a su expansión en estados del sureste del país, donde ya se reportan miles de casos activos.

Antonino Duarte Díaz, presidente de la Unión Ganadera del Sur del Edomex, advirtió que la detección reciente de casos en la frontera de Tamaulipas podría incluso derivar en restricciones sanitarias y afectar el comercio ganadero, especialmente en la relación con Estados Unidos. Aun así, llamó a no caer en el pánico y a enfrentar la situación con organización y vigilancia.

Autoridades estatales informaron que ya se activaron medidas de contención, entre ellas la contratación de técnicos especializados, la adquisición de medicamentos y la capacitación de personal en las uniones ganaderas. La Secretaría del Campo aseguró que el estado se había preparado ante la posible llegada del parásito y que se realizan recorridos para identificar y atender de manera oportuna nuevos casos.

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