Redacción emisario
En México, empresas tabacaleras intentaron impugnar la prohibición del tabaco calentado, utilizando argumentos comerciales y presión internacional, revela un informe de la ONG francesa Contre-Feu en conjunto con STOP. El documento expone que la industria buscó clasificar la medida sanitaria como una “barrera comercial” y recurrió incluso a canales diplomáticos de la Unión Europea para intentar influir en la postura del gobierno mexicano.
Las organizaciones advierten que estas acciones forman parte de una estrategia recurrente de lobbypara frenar regulaciones que afectan la venta de productos de nicotina de nueva generación, pese a los riesgos documentados para la salud pública, especialmente entre jóvenes.
Pese a estos intentos, México mantiene vigente la prohibición de los dispositivos de tabaco calentado, dentro de un marco legal más estricto contra productos de nicotina. El informe subraya que el caso evidencia la interferencia de la industria tabacalera en decisiones soberanas de salud pública, una práctica que continúa bajo observación internacional.