Un jet privado que cubría la ruta Acapulco–Toluca se desplomó el lunes 15 de diciembre en inmediaciones de la delegación de San Pedro Totoltepec, en el Estado de México, sin que se reportaran sobrevivientes entre las diez personas que viajaban a bordo.

De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas pertenecían a un mismo núcleo familiar, incluidos tres menores de edad: Raúl, Natalia y Ximena, de aproximadamente cuatro, dos y nueve años. Los niños viajaban junto a cuatro adultos identificados como Gustavo, Ilse Lizeth y dos personas de nombre Raúl, cuyas edades oscilaban entre los 31 y 60 años.

La aeronave era tripulada por el piloto Juan Carlos, de 61 años, y el copiloto Walding, de 72, ambos con experiencia en vuelos ejecutivos. El jet, propiedad de la empresa Servicios Aéreos Estrella, despegó de Acapulco alrededor de las 11:27 horas con destino al Aeropuerto Internacional Adolfo López Mateos.

La última comunicación con la aeronave se registró cerca de las 12:31 horas. Minutos después, el jet se precipitó y se impactó contra una bodega utilizada para el almacenamiento de cajas de tráiler, lo que provocó un incendio y la movilización inmediata de cuerpos de emergencia.

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