Redacción Emisario
El consumo de cigarros ilegales en México se ha disparado en los últimos años y hoy representa una quinta parte del total, de acuerdo con un estudio del Colegio de México (Colmex). El informe advierte que el 20.4 % de los cigarros consumidos en el país son producidos o comercializados por redes vinculadas al crimen organizado, lo que representa un aumento significativo respecto al 8.5 % registrado en 2017.
El documento detalla que este incremento está relacionado con la falta de controles sanitarios y fiscales, así como con el aumento de los precios de los productos legales. Los cigarros ilícitos, vendidos principalmente en tianguis, tiendas informales o por internet, escapan completamente de los controles de calidad y de los impuestos al tabaco, lo que ha generado pérdidas fiscales superiores a 13 mil millones de pesos anuales.
De acuerdo con el Colmex, el crimen organizado participa activamente en la fabricación, importación y distribución de estos productos, consolidando un negocio que crece año con año. Las autoridades sanitarias han alertado que, además del daño económico, los cigarros ilegales representan un riesgo grave para la salud por su contenido no regulado y la ausencia de advertencias sanitarias.