Redacción Emisario
Lo que parecía una simple fisura terminó destapando un verdadero escándalo en Cuautitlán, Estado de México. El Puente Madero, una de las principales vías del municipio, fue cerrado a la circulación tras descubrirse que las “reparaciones” de la administración pasada se hicieron con unicel y cartón.
Sí, así como se lee: materiales de empaque y desecho fueron usados para “reforzar” una estructura que todos los días soporta el paso de cientos de autos y camiones.
La alcaldesa Juana Carrillo Luna denunció públicamente el hallazgo, calificando los hechos como una muestra de negligencia y corrupción. “Encontramos unicel y cartón dentro del puente. Pusieron en riesgo la vida de miles de personas”, declaró.
El puente presenta fracturas visibles, fisuras en las juntas y desplazamientos peligrosos, por lo que el gobierno municipal decidió cerrar el paso de transporte pesado y limitar la circulación vehicular mientras se realizan peritajes estructurales.
El cierre afecta a automovilistas que se desplazan entre Cuautitlán, Melchor Ocampo, Tultepec, Cuautitlán Izcalli, Tultitlán y Zumpango, generando caos vial en la zona.
Las autoridades locales anunciaron que interpondrán denuncias penales contra quienes resulten responsables de las obras mal ejecutadas, mientras técnicos e ingenieros trabajan en un plan de reparación urgente.
Por ahora, el Puente Madero se mantiene como símbolo de indignación ciudadana: una estructura que literalmente se sostenía con basura.